segunda-feira, 21 de novembro de 2011

ROTA DA FÉ - Núcleo Recife

Neste último fim de semana, nós do núcleo Recife, para concluir as atividades do GAVI de 2011 fizemos a ROTA DA FÉ, um percurso pelo interior de Pernambuco a lugares de romaria e de devoção popular. Passamos por Pesqueira e de lá seguimos até Cimbres, lugar das aparições de Nossa Senhora das Graças. Fomos à Porção e visitamos o Centro de Instrução Bíblica que une a paisagem natural e variados símbolos e elementos religiosos, um espaço essencialmente místico. Depois, continuamos a rota, seguindo para Arcoverde a Terra da Misericórdia, lugar que concentra milhares de romeiros
com devoção a Jesus Misericordioso.
Pelos três lugares visitados foi possível fazer momento de oração, sentir o espaço sagrado e a fé do povo mais simples que nos falam profundamente do amor do Cristo amigo. Do sábado para o domingo, acampamos. E nessa noite foi possível fazer um momento profundo de partilhas e recolher os frutos do ano de 2011, as luzes que cada um percebeu nesse período de discernimento da vontade de Deus. Na Rota o que ficou marcante foi a presença querida de Nossa Senhora, as Ave Marias rezadas foram súplicas e agradecimentos elevados a Deus por intermédio da mãe querida.

Ir. Bira,SJ













quarta-feira, 16 de novembro de 2011

XXII Aniversário dos Mártires da UCA

Na madrugada do dia 16 de novembro de 1989 o exército de El Salvador adentrou a comunidade dos jesuítas da Universidade Centro Americana (UCA), assassinando os padres: Ignácio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Joaquín López, Amando López e Juan Ramón Moreno, juntamente com as duas colaboradoras domésticas Elba Julia e sua filha Celina. O Pe. Jon Sobrino, membro da mesma comunidade, que se encontrava ausente do país naqueles dias, escreve sua carta anual ao Pe. Ignacio Ellacuría.

Carta de Jon Sobrino a Ignacio Ellacuría en el XXII Aniversario del asesinato de la UCA

El Salvador, 1989 - 16 noviembre - 2011
"Querido Ellacu: Es una ficción escribirte, pero quizás de este modo nos digamos a nosotros mismos cosas que pueden ser importantes. Y con ello también quisiera ambientar un poco el aniversario de su martirio. Te voy a hablar de tres cosas de actualidad, tal como las veo, que tienen que ver con lo que tú fuiste y dijiste.
1. El "siempre" del pueblo crucificado. Ya no se habla mucho de "pueblos crucificados" como lo hiciste tú y Monseñor Romero, llegando a esa genial formulación, creo que independientemente el uno del otro, y guiados del mismo espíritu salvadoreño y cristiano. Ymenos aún se insiste en que ese pueblo crucificado es "siempre" el signo de los tiempos como lo escribiste en el exilio de Madrid. La razón para ese silencio no es que vuelva a estar en voga el pensamiento utópico de Ernst Bloch, filósofo, o de Teilhard de Chardin, teólogo. Tampoco es que el mundo esté mejorando, pues sigue gravemente enfermo, como dijiste en tu último discurso. Creo que la razón es que hoy hay menos profetas y que ha empeorado la honradez con lo real. Hablar del "siempre" no solo no es políticamente correcto, sino que es locura impensable. Pero no hay que darle vueltas. Siguen existiendo Haití y Somalia, y entre nosotros se ha propagado una nueva epidemia: el homicidio. De 12 a 15 asesinatos diarios en los últimos años. Es la enfermedad que produce más muertes. Lo light ha avanzado mucho en el modo de pensar y lo políticamente correcto se ha apoderado del lenguaje: "vulnerabilidad", "los menos favorecidos", "países en vías de desarrollo".Nada suena mal. P. Ignacio Ellacuría. Por ello, mencionar el "siempre" del pueblo crucificado parece ser cosa de masoquistas irredentos. Pero no es así. En el país siempre llueve cada año, y siempre hay torrentes, destrucción y muerte. Pero también siempre son los mismos los que sufren las consecuencias, los que viven en quebradas, en champas y casas pobres. La pregunta de Gustavo Gutiérrez sigue siendo la pregunta fundamental: "¿dónde dormirán los pobres?". Hay pueblos depredados como el Congo, pueblos ignorados como Haití, pueblos inundados, como los nuestros... Siguen siendo el pueblo crucificado. ¿Y los ricos y poderosos? Siempre sufren algunos daños, pero casi siempre los superan sin mucho costo. Y nada digamos de las crisis financieras. Se invierten miles de millones de dólares o euros para que no se hunda el sistema. El pueblo crucificado no da la vida porsupuesto, pero los pueblos ricos sí, y además tienen la profunda convicción de ser los elegidos:dan por supuesto la vida, y están convencidos de que el buen vivir les es debido. Si a ellos les ocurre algo grave elevan la realidad a escándalo metafísico. Pero si ocurren cosas mucho más graves en África o en el Bajo Lempa, no hay tal escándalo. Pertenece al existencial histórico de haber nacido pobres. Es el "siempre" del pecado. 2.Pero quiero añadir, Ellacu, e insistir, en que hay también otro "siempre". Hay mucha gente honrada que trabaja para que "el pueblo inundado" -hablamos de El Salvador- no acabe muriendo como "pueblo desplazado" o como "pueblo ahogado". La entrega y la bondad también tienen su "siempre". Es el siempre de la gracia.Y a veces surge un Dean Brackley. Cuando le dicen que muchos rezan por él, contesta con toda sencillez: "Recen por los que tienen cáncer y no pueden tener la atención médica que yo tengo. Y recen por los que estos días se han quedado sin casa y sin comida". Volveremos a Dean. "Qué hacer con los buenos". La pregunta puede extrañar, pero se me ha impuesto, debido al revuelo que ha causado la audiencia de Madrid. Trabajar para que se juzgue a los responsables últimos de tantos asesinatos en este país, los de ustedes y los de dos mujeres inocentes, es cosa muy buena y muy necesaria. Puede traer muchos bienes. Puede ser una gran ayuda, y muy necesaria, para que se acabe, o disminuya, la impunidad. Por cierto, no ha salido en las noticias, pero mucho nos hemos alegrado de que los militares argentinos que en 1976 ordenaron el asesinato del obispo Enrique Angelelli, vayan a ser juzgados 35 años después. Es un ejemplo, poco extendido, de que la verdad puede triunfar sobre la mentira y el encubrimiento, que tienen millones de dólares y armas sofisticadas a su servicio; que la justicia puede triunfar sobre la crueldad y la vileza; que la civilización de la impunidad, muy afín a la civilización de la riqueza contra la que nos advertiste tercamente hasta el final, se vea un poco frenada. Con el juicio de los militares argentinos no desaparecen todos los males, y el mundo del capital, aun con algunos avances y algo de democracia, sigue produciendo víctimas impunemente. Y ha conseguido crear una civilización de encubrimiento, aunque siempre hay quien lo desenmascara de diversas formas: obispos como Casaldáliga,"los indignados"... Esperamos que la audiencia de Madrid tenga éxito, y que en El Salvador ocurra lo de Argentina, aunque, evidentemente, hay fuerzas poderosísimas que están en contrade que eso ocurra. En esta situación, me ha venido a la mente una pregunta que puede parecer rara. Dicho con sencillez, parece que sabemos qué hacer "con los malos", de modo que nuestro proceder con ellos produzca bienes, por supuesto: instaurar verdad y justicia en el país, llegar a ofrecer perdón -aunque más difícil que perdonar es dejarse perdonar. Y hay gente muy buena que trabaja por ello.También sabemos, al menos en principio, qué hacer con las víctimas: lo que Puebla dice que Dios hace con los pobres, "tomar su defensa y amarlos". Y estas no son, en absoluto, palabras inocentes, pues tomar su defensa supone inevitablemente entrar en graves conflictos conquienes los oprimen. Significa entrar "en la lucha por la justicia", "la lucha crucial de nuestro tiempo", como dijo la Congregación General XXXII. No muchos lo hacen, pero la idea queda clara. Pero ¿sabemos qué hacer "con los buenos", con los santos? Ciertamente, ponerlos a producir,aprender de ellos, sus ideas y convicciones, sus modos de actuar... Y agradecerles. Es lo que solemos decir y procuramos hacer. ¿Pero nos planteamos de verdad qué hacer con ellos? Estos días nos topamos con la preguntade qué hacer con Dean Brackley. Hemos velado y acompañado su cadáver. El amor y el agradecimiento se han desbordado, con lágrimas y gozo, en muchas celebraciones, en el cementerio. Pero me queda el desasosiego de saber bien qué hacer con Dean, con Monseñor Romero, con gente como ustedes. Con Jesús de Nazaret. La respuesta es sencilla: ser como ellos, seguirlos en su hacer y en su ser, imitarlos, historizadamente, como tú decías. En definitiva, dejarnos afectar por "los buenos" y los santos en nuestro hacer. Y más profundamente todavía en nuestro ser.Entiéndeme bien, Ellacu. Bueno y necesario es saber reaccionar ante lo que hacen "los malos",y actuar adecuadamente con ellos. Bastantes personas e instituciones lo hacen. Pero creo que debemos avanzar en reaccionar como es debido ante "los buenos", intentando ser como ellos.Difícil, si. Pero necesario para humanizar este mundo. Y también esta iglesia. Dean Brackley. Ellacu, estas palabras te sonarán. "Con Dean Brackley Dios pasó entre nosotros". Pienso que no hay mayor confesión de fe que afirmar que Dios sigue pasando por nuestro mundo. Es la fe que más me llena. Y como Dios se hace presente en seres humanos,ellas y ellos, jóvenes y viejos, salvadoreños y norteamericanos, mártires y confesores, como se decía antes, el misterio se desdobla de muchas formas, convergentes, y así es un misterio mayor. Dios pasó con Monseñor y Dios pasó con Dean. En los muchos testimonios de esta Carta a las Iglesias -Amor y Testimonios lo titulamos- se narra ese paso de Dios. Elijo solo uno, el de la doctora Miny: "Dean, I love you so much... forever". Es lenguaje bello y de eternidad. Lenguaje que remite a Misterio. También Dean,semanas antes de morir, habló en su testamento del paso de Dios, en él, con gran humildad, sencillez y lucidez.
Ahora, en otro lenguaje, más conceptual, pero espero que comprensible,quiero hablarte de Dean ante Dios y de Dean con Dios. Lo primero es que Dean murió empapado de Dios. Así lo veo, aunque en ese misterio solo se puede entrar de puntillas. En su último libro cuenta Dean sus problemas con Dios, sus épocas de agnosticismo, que no fue cosa de poca monta. Me recordó unas palabras tuyas de junio de1969 que he citado muchas veces: "Rahner lleva con elegancia sus dudas de fe", y pensé que algo semejante te ocurría a ti. Pero a lo largo del libro, Dean ofrece su propia fe, honda y sencilla, y muy real. Y los lectores quedan sorprendidos al leer el prólogo escrito por la encargada de la editorial para juzgar sobre la calidad del libro. Se reconoce agnóstica, sin que el asunto de Dios le preocupe gran cosa. Pero confiesa que, leyendo el texto, su interés profesional se convirtió en interés existencial, personal. El texto le llevó a Dios, y Dean la bautizó un año después. Luchando con Dios, como Jacob, o dejándose seducir por Dios, como Jeremías, Dean llegó a Dios. Y quedó empapado de Dios. En ese proceso Dean confiesa con inmensa gratitud que se encontró con los pobres. Cuántas veces escribiste, Ellacu, que los pobres son el lugar del evangelio y el lugar de Dios. Y también recuerdo las palabras de Porfirio Miranda: "El problema no es buscar a Dios, sino buscarlo allá donde El dijo que estaba. En los pobres". Es cierto que no siempre se encuentra a Dios, aun estando entre los pobres, pues entre ellos y trabajando por ellos, hay agnósticos que son espléndidos seres humanos, y siguen siendo agnósticos. Pero en la mejor tradición de Jesús, el Dios que se encuentra entre los pobres tiene un sabor especial. Pienso que la misericordia se puede hacer más delicada, la justicia más firme, la verdad más sin componendas y la fidelidad más sin medir los costos. El Dean empapado de Dios fue un ejemplo notable de interesarse por todas y cada una de las personas con quienes convivió y a quienes buscó. Todas y cada una de ellas, compañeros jesuitas, familiares, feligreses de Jayaque y dela UCA, amigos y amigas, salvadoreños, norteamericanos y europeos, y por supuesto los desheredados y pequeños, tenían un nombre muy concreto para él. Cada uno era inintercambiable con otros. Eso hizo que su servicio fuese de gran finura. Y me recuerda al Jesús que conocía a todas sus ovejas por sus nombres.Y su Dios fue, de verdad, el de la creación. No por moda, algunas de las cuales son muy buenas, Dean puso gran interés en la mujer y el feminismo, en el ecumenismo, y era muy amigo de gente de otras iglesias, en la ecología, y creo que hasta en las causas indígenas. Los argumentos fundamentales no eran categoriales, ni tomados de normas de la jerarquía ni de la doctrina social. Creo que para Dean el gran argumento era que Dios es un Dios de todos. Dean me ha recordado unas palabras de Monseñor Romero que he citado muchas veces. Son del 10 de febrero de 1980, en medio de la barbarie que reinaba en el país. Dijo Monseñor."¡Quien me diera, queridos hermanos, que el fruto de esta predicación fuera que cada uno de nosotros fuéramos a encontrarnos con Dios y que viviéramos la alegría de su majestad y de nuestra pequeñez!". Para Monseñor Romero Dios no empequeñecía al hombre, pero para el hombre era bueno empequeñecerse ante Dios. Esto me recuerda a Dean. Nunca pensó que era grande. Nunca se puso en primer lugar, ni hablaba de sí mismo cuando las cosas salían bien -"ha sido un éxito"- aunque las hubiera hecho él. Simplemente, se alegraba del bien. Me recordaba a Pablo en su carta a los Corintios:"El amor es paciente, es afable, el amor no tiene envidia, no se jacta ni se engríe, disculpa siempre, se fía siempre, espera siempre, aguanta siempre". En esto Dean me recordaba al gran Padre Arrupe. Creo que siempre pensó en los demás antes que en sí mismo. Nunca se preocupó de que reconocieran lo bueno que hacía. No es frecuente, y por eso sorprende e impacta. Y ayuda también a desabsolutizarnos y a vivir con alegría nuestra pequeñez ante Dios, como decía Monseñor.
Una última reflexión. Ellacu, Dean no murió mártir como ustedes, pero sus últimos meses fueron un martirio, de cuerpo por los sufrimientos de un cáncer de páncreas muy doloroso, y de alma cuando le asaltaban miedos, sentirse solo, que no le recordasen. No murió crucificado, pero vivió hasta el final participando activamente en las cruces de este mundo. Trabajó con poder, es decir, con fuerza y energía, para bajarlos de la cruz. Y murió con amor silente e indefenso. Como el Dios crucificado. Las últimas palabras de Dean son palabras de gratitud, a fondo perdido, sin poder poner pie en tierra firme. Pero la gratitud vive de otros y para otros, de Dios y para Dios. Los agradecidos pueden hacer que la realidad sea gracia. Ellacu, si me permites la expresión -creo que es un neologismo- los agradecidos pueden "buenear" la realidad. Es lo que hizo Dean.
Ellacu, ya ves que, en medio de muchos males y a pesar de todo, estamos contentos. Ustedes, Julia Elba y Celina, Jon Cortina y el padre Ibisate, ahora nuestro querido Dean Brackley, han estado con nosotros. Y con ustedes Dios ha estado con nosotros. No se puede pedir más".
Jon Sobrino, SJ

terça-feira, 15 de novembro de 2011

Ir. Antônio Colcheta.SJ nos deixou!

Depois de celebrar 100 anos de vida meses atrás, nosso querido e sempre atencioso Ir. Colcheta foi para o céu. Partiu nesta tarde do dia 14 de novembro.
Ficará a lembrança de um homem simples e bastante orante.

Português de origem, nesta foto encontramos o Irmão com seus familiares que vieram celebrar seu centenário este ano.

querido irmão sua vida foi um dom! grato por teres marcado a nossa vida e por tanta dedicação em nossa província. AMDG


segunda-feira, 14 de novembro de 2011

Retiro de Juventude da Escola de Ministério e Vocações - Crateús - CE

Durante dois dias (12 e 13 de novembro) estive em Crateús - Independência-CE ajudando num retiro para os jovens que fazem parte da Escola de Ministério e Vocações.

A Jornada Inaciana na vida dos Jovens...



Uma experiência de grupo intensa e bastante bonita deste grupo que já caminha desde muito tempo...

Com a Irmã Antonina, o grupo caminha discernindo o chamado de Deus para suas vidas...


Através da oração pessoal, os jovens entraram na Jornada Inaciana...

"A experiência de silêncio me ajudou a encontrar a Deus"...
"Rezar as duas bandeiras, foi rever as minhas opções no mundo de hoje"...
Assim, os jovens experimentaram o método e a espiritualidade de Santo Inácio de Loyola.

Agradeço a acolhida dos padres diocesanos: O Pároco Pe. João, e aos padres Helton e Antônio José seus colaborados. Pe. Laércio.sj

sexta-feira, 11 de novembro de 2011

OS JESUÍTAS E OS JOVENS

Pe. Adolfo Nicolás, Superior Geral dos jesuítas, em sua carta de 21 de outubro, dirigida aos Superiores Maiores, reflete sobre o apostolado com jovens e “chama a Companhia a prestar muita atenção no serviço aos jovens”. Segue aqui algumas de suas reflexões:

«Outro grande serviço que podemos prestar aos jovens é ajudá-los a fazer um bom discernimento. Para os jovens resulta difícil tomar decisões bem fundamentadas. Neste etapa da vida terão que decidir que o que farão com o resto de sua vida: em que relações se querem comprometer, em que profissão querem embarcar, que valores decidem ser seus. Um serviço verdadeiramente inaciano aos jovens implica sempre ajudá-los a discernir.
Nosso primeiro empenho deve ser ajudá-los a serem livres; livres das decisões que outros tomaram sobre eles e para eles. Vivemos em um mundo em que muitas instâncias e muitas pessoas desejam decidir em nosso lugar; desejam que compremos seus produtos, sua moda, seus valores, seu estilo de vida, suas ideologias. Nosso papel não é nos convertermos em opção laternativa, mas sim ajudá-los a situar-se com liberdade diante de todas estas possibilidades que lhe são oferecidas.

E aqui começa o mais criativo de nosso trabalho com os jovens. Inácio nos ajudou a "tocar o mais profundo"; a adentrarmos nas profundidades do coração para descobrir o trabalho do Espírito, que é fonte segura de inspiração para chegar a decisão correta naquilo que é verdadeiramente importante. Só o Espírito conhece a vontade de Deus, e só no Espírito podemos colocar nossa esperança de chegar a encontrá-la. O modo inaciano de servir aos jovens, portanto, é um serviço em profundidade que não se alcança unicamente estabelecendo relações puramente administrativas. Exige uma proximidade que ajude a tomar aquelas grandes decisões que obrigam os jovens a colocar em jogo sua própria identidade,e sobre as que logo poderão edificar uma casa futura a que poder convidar ao mundo.
E este é talvez o maior desafio que enfrentamos em nosso ttrabalho com jovens. Nada verdadeiramente importante sucede assim automaticamente. Para fazernos sensíveis e capazes de perceber a ação e os dons que Deus realiza em nossos corações necessitamos educar e exercitar a interioridade: a possibilidade de sentir, intuir, perceber os movimentos do coração. Os jovens possuem inumeráveis qualidades, grande capacidade e uma extraordinária profundidade de coração. Mas esta mesma abundância pode converter-se em fonte de ruído interior; e é muito fácil fazer-se insensível ao que está sucedendo dentro de nós, e não perceber a música e os sentimentos que fazem de nossa vida algo manífico e prometedor. O desafio, pois, está em ajudar os jovens a sensibilizar-se as forças e movimentos maravilhosos que Deus, as outras pessoas, a realidade, sua própria generosidade e a vida fazem brotar em seus corações.»

quinta-feira, 10 de novembro de 2011

Núcleo Recife: É Missão. Bote FÉ!!!

Nos dias 05 e 06 de novembro vivenciamos no convento de Santo Antônio em Igarassu o "É missão. Bote fé!!!”, preparando-nos, desde já, para a JMJ 2013 (Jornada Mundial da Juventude), onde junto com Ir. Bira Sj, as Irmãs do Sagrado Coração de Jesus, as Irmãs Franciscanas de Maristella, casais do E.C.C e nós, os jovens da Paróquia do Sagrado Coração de Jesus e outros jovens de Igarassu refletimos sobre o tema: Afetividade e sexualidade, ministrado pela professora Irineia da Unicap, que nos ajudou a rever e fazer uma análise critica desse tema em nossa sociedade, através das músicas, imagens, propagandas, telenovelas... E como toda mídia tem influenciado a juventude ao desequilíbrio, banalização do corpo, falta de clareza na sua opção sexual, entre outras coisas. Debatemos também sobre as drogas e suas consequências, levando-nos a pensar no respeito a nós mesmos e ao próximo.

Com Renato, funcionário da Unicap, trocamos ideias com dinâmicas sobre a importância da comunicação e o perigo que é rotular as pessoas e se deixar levar por esses rótulos. Na noite do sábado vivenciamos a vigília da luz, um emocionante momento de oração e arte. No qual fomos levados a refletir e reconhecermos que somos “Sal da terra e luz do mundo”. A nossa manhã do domingo, foi marcada com a experiência de celebrar a Palavra de Deus em uma alegre caminhada, A Celebração Peregrina, pelas ruas de Igarassu, na qual vivenciamos em três paradas os Ritos iniciais, a Liturgia da Palavra, o Rito de louvor e a conclusão da celebração com a partilha do pão. Foram dois dias de partilhas e experiências novas que nos ajudarão nos nossos questionamentos e relacionamentos com as demais pessoas. Valeu mesmo!

Roseane( Comunidade do Alto da Bondade)








Em breve, mais fotos e partilhas dos jovens que marcaram presença no BOTE FÉ.
Aguardem!!!

TRÊS CONSELHOS DO PAPA BENTO XVI AOS SACERDOTES



A fim de que os sacerdotes possam crescer de acordo com Jesus, segundo o Papa Bento XVI, pelo menos três condições devem ser respeitadas: a primeira é ser fascinado por Ele, por Suas palavras, por Suas ações e por Sua própria pessoa.


O Papa deu três sugestões ou conselhos durante as Vésperas celebrada no dia 4 de novembro, na abertura do ano acadêmico das Universidades Pontifícias.Lembrando o aniversário de 70 anos de instituição, por Pio XII, da Pontifícia Obra para as Vocações Sacerdotais, o Papa Bento XVI centralizou sua reflexão sobre o ministério sacerdotal, mas observou que suas palavras são igualmente aplicáveis a outros, pois é "importante para todos, de fato, aprender sempre mais para permanecer com o Senhor."


Existem algumas condições para que haja uma crescente harmonia com Cristo na vida do sacerdote", afirmou o Papa: "o desejo de colaborar com Jesus para propagar o Reino de Deus, a gratuidade no serviço pastoral e a atitude de servir ".O Bispo de Roma reiterou que no sacerdócio "existe um encontro com Jesus e o ser fascinado, impressionado com suas palavras, seus gestos e sua própria pessoa. Significa ouvir distintamente, no meio de tantas vozes, a voz Dele. É como ser atingido pela irradiação de bondade e de amor que emana dele, se sentir envolvido e participante a ponto de querer ficar com Ele como os dois discípulos de Emaús ".


O ministro do Evangelho é o único que deixa-se prender por Cristo, continuou o Santo Padre, "que sabe ficar com ele, que entra em sintonia, em amizade íntima com Ele, para que tudo seja feito, como agrada a Deus '".


Depois, Bento XVI falou sobre a vocação sacerdotal para ser "administradores dos Mistérios de Deus, não por interesse vergonhoso, mas com um espírito generoso".
"O convite do Senhor para o ministério não é fruto de mérito especial, mas é um dom a ser acolhido que se corresponde dedicando-se não apenas a um projeto individual, mas ao de Deus, totalmente generoso e desinteressado", disse o Papa. "Nunca devemos esquecer - como sacerdotes - que a única subida legítima rumo ao ministério do pastor não é aquela do sucesso, mas a da Cruz."


Por fim, o Santo Padre encorajou os sacerdotes a viverem como servos, tanto no sentido de ser modelo para os fiéis como servos dos sacramentos.
"É uma vida, então, profundamente marcada por estes serviços: o atencioso cuidado com o rebanho, a celebração fiel da liturgia, e pela prontidão para com todos os irmãos, especialmente os pobres e necessitados", disse o Santo Padre."Ao viver essa caridade pastoral no modelo de Cristo e com Cristo, em qualquer lugar que o Senhor chamar, cada sacerdote poderá realizar plenamente a si mesmo e sua vocação", concluiu.

(Fonte: ZENIT)

terça-feira, 8 de novembro de 2011

"UM JESUÍTA PARA QUASE TUDO..." Entrevista com Pe. James Martin SJ.

O Pe. James Martin, SJ, autor do best-seller The Jesuit Guide to (Almost) Everything, compartilha nesta entrevista as suas intuições únicas sobre a espiritualidade inaciana.
A reportagem é do sítio The Jesuit Way, 26-10-2011. A tradução é de Moisés Sbardelotto.

James Martin é padre jesuíta, editor de cultura da revista America, e autor de vários livros, incluindo My Life with the Saints e o best-seller segundo o New York Times The Jesuit Guide to (Almost) Everything. Seu último livro é Between Heaven and Mirth: Why Joy, Humor, and Laughter are at the Heart of Spiritual Life.

Comentarista frequente na mídia nacional e internacional, Pe. Martin já apareceu em diversos programas e canais, incluindo o History Channel, Rádio do Vaticano e BBC, e em publicações como o New York Times e o Wall Street Journal.

Eis a entrevista.

Você não esperava ser chamado para a vida religiosa – na verdade, você já tinha estudado administração na Wharton School na graduação e iniciado uma carreira de negócios quando saiu para se juntar à Companhia de Jesus. O que atraiu você aos jesuítas?
Quando eu comecei na Wharton, eu não tinha certeza do que eu queria fazer. Eu escolhi administração porque parecia ser o caminho mais prático. E é uma verdadeira vocação para muitas pessoas. Mas, desde o começo, eu sentia como se estivesse no lugar errado. Mas eu fiquei e comecei a trabalhar na General Eletric. Eu estava indo bem, mas, depois de cerca de quatro ou cinco anos, eu comecei a me sentir preso.

Uma noite, eu cheguei em casa do trabalho, liguei a TV e vi um documentário sobre o padre e escritor trapista Thomas Merton. Isso me fez pensar em fazer algo mais, algo mais pacífico e contemplativo. Então, eu li a sua autobiografia, A montanha dos sete patamares, e isso realmente me levou a começar a pensar sobre a vida religiosa. Eu pensei primeiro nos jesuítas porque eu estava vivendo perto da Fairfield University.

Você cresceu como católico, mas, até que você entrou para os jesuítas, nem você, nem a sua família poderiam ser considerados particularmente devotos. Seus amigos e sua família ficaram surpresos com a sua decisão?
Surpresos, chocados e horrorizados. Eles ficaram muito chateados no início. Eles não conheciam muitos padres nem quaisquer jesuítas. Eles pensavam que eu estava desperdiçando a minha educação, fugindo da minha vida e não pensando direito. Eu estava me consultando com um psicólogo para me ajudar a lidar com o estresse do meu trabalho, e um amigo insistiu que eu precisava ver outro.

E, assim que você entrou para os jesuítas, alguma coisa mudou?
Eu me apaixonei pela vida quase que imediatamente. Eu ainda olho para o meu primeiro ano de noviciado como um dos melhores anos da minha vida. O tempo que passamos em oração, trabalhando com os pobres e vivendo em comunidade foi lindo. Foi chocante para mim descobrir que algo tão incrível existia e que eu não sabia nada disso.

Os comentários do seu livro quase sempre citam a sua acessibilidade e praticidade. O que lhe inspirou a escrevê-lo?
Existem muitos livros excelentes sobre a espiritualidade jesuíta, mas a maioria é escrita expressamente para católicos e é publicada por editoras católicas. Eu queria introduzir a espiritualidade inaciana ao maior público possível, assumindo que os leitores não soubessem nada sobre quem era Inácio.

Por que Santo Inácio e a espiritualidade jesuíta são tão atraentes para tantas pessoas?
Os conceitos centrais de encontrar Deus em todas as coisas e de ser contemplativo na ação são muito flexíveis. Deus não está confinado às paredes da Igreja. Do ponto de vista jesuíta, cada momento das nossas vidas é uma oportunidade de experimentar Deus, não importa quem você seja.

E os não crentes? Eles podem se beneficiar com a aprendizagem sobre a filosofia inaciana?
Você deve lembrar que a meta final da espiritualidade inaciana é construir uma relação com Deus. Isso não significa que, se você for um não-crente, você não poderá encontrar intuições valiosas sobre a tomada de decisões e o relacionamento com outras pessoas. Mas, para entendê-lo completamente, uma relação com Deus deve fazer parte disso.

Por que os jesuítas são tão intimamente relacionados com a educação?
Ironicamente, essa é uma espécie de reflexo das necessidades do dia. Santo Inácio valorizava a educação. Ele voltou a aprender mais em uma idade relativamente avançada, mas ele não fundou a ordem para abrir escolas. Ele a fundou para "ajudar as almas". Mas os líderes civis daquele tempo pediram a ele e a seus seguidores que abrissem escolas, e é por isso que os jesuítas eram muito bons nisso. Encontrar Deus em todas as coisas significa, naturalmente, encontrá-lo no ensino e na aprendizagem também.

Uma das coisas que você tenta em seu livro é recuperar a conotação positiva da palavra "religioso". Por quê?
Hoje, você ouve muito sobre pessoas que querem ser espirituais, mas sem serem religiosas, e o problema disso é que, sem religião, você está separado do aspecto comunitário da espiritualidade. Com todos os seus pecados e falhas, a religião organizada fornece uma comunidade em que podemos encontrar conforto, estrutura, consolação – e correção. Ela nos lembra quando estamos errados. Se você for puramente espiritual, qualquer coisa que aconteça entre você e Deus, você assume que deve estar certo e perde os benefícios da comunidade. O problema no tempo de Jesus era que as pessoas eram religiosas sem serem espirituais. Hoje é o contrário.

Você faz a mesma coisa com o conceito de desejo – tentando recuperá-lo como algo positivo.
O desejo é realmente uma das principais formas pelas quais Deus nos fala. No nível mais óbvio, as pessoas se apaixonam, descobrem suas vocações como cônjuges, amigos, médicos, advogados e artistas. O desejo recebe uma condenação ruim, mas é uma das formas pelas quais Deus nos chama. Ele tem sido injustamente comparado com necessidades egoístas, mas, sem desejo, não nos levantaríamos pela manhã.

Um dos aspectos mais interessantes da espiritualidade inaciana para a maioria das pessoas é a ideia de que Deus se encontra com você onde você está – que você pode decidir ter uma relação com Deus, ou uma melhor relação com Deus, a qualquer hora.
Isso mesmo. Santo Inácio disse, em essência, que você não precisa esperar para ser perfeito. A maioria das pessoas pensa que não estão prontas para uma relação com Deus. Mas Deus sempre está pronto e Deus sempre lhe ama. Isso não quer dizer que ele não vai lhe convidar a mudar. Mas você não precisa mudar para se aproximar dele.

Inácio não foi sempre "um santo". Isso o ajudou a entender as outras pessoas enquanto ele escrevia. Ele escrevia à luz da sua própria existência humana e falha. A sua abordagem à espiritualidade é diferente da de alguns outros santos também, na medida em que ele tinha uma forma muito sistemática de abordar a vida espiritual. Enquanto outros escreveram livros, ensaios e homilias, ele tinha um programa de quatro semanas – os Exercícios Espirituais – que qualquer um poderia seguir. Quando você considera o seu passado militar, faz sentido que ele tenha tido essa forma marcial para expor as coisas dessa forma organizada.

Qual você acha que é – e qual Santo Inácio diria que é – o elemento mais poderoso e valioso da espiritualidade jesuíta?
O Exame – essa é a coisa que Inácio disse que melhor alavancaria a sua vida espiritual. É uma oração muito fácil de fazer, leva de 15-20 minutos todos os dias e ela sempre ajuda a ver onde Deus está. É a única oração que Inácio disse que os seus jesuítas nunca deveriam omitir.

Qual é a parte mais difícil de aceitar da espiritualidade inaciana para a maioria das pessoas?
A noção de que Deus pode ser encontrado no meio do sofrimento. Quando estamos mais vulneráveis, Deus pode irromper mais, porque as suas defesas estão baixas. Em seu sofrimento, em seu quebrantamento, Deus pode se encontrar com você de novas maneiras, através da bondade que as pessoas mostram, das emoções que você sente.

Você acaba de publicar um novo livro em outubro. Do que ele trata?
Sim, ele está intulado Between Heaven and Mirth: Why Joy, Humor, and Laughter are at the Heart of Spiritual Life. Muitos católicos sentem a necessidade de serem sombrios e que Deus quer que sejamos sérios o tempo todo. Mas Deus quer que experimentemos a alegria. A fé leva à alegria.

Você acha que muitas pessoas levam a religião muito a sério?
Não – a religião precisa ser levada a sério. Eu acho que muitas pessoas religiosas se levam muito a sério. Há muito tempo eu acredito que, se você for mortalmente sério, você está seriamente morto.
(Fonte: IHU)